THE KNICK -TEMPORADA 2- WHIPLASH


WHIPLASH (13 DE NOVIEMBRE DE 2015) -AVISO SPOILERS-

El "latigazo" al que se refiere el título del episodio, un dolor en el cuello, aparece mencionado en la primera cita entre el acaudalado Henry Robertson (Charles Aitken) y la enfermera Lucy Elkens (Eve Hewson). Antes, este ha enseñado a sus amigos de clase alta una película pornográfica rodada por él mismo en un primitivo cinematógrafo. Una imagen morbosa que quizás podemos relacionar con el experimento que lleva a cabo el doctor John Thackery (Clive Owen) -delante de un público de científicos- que busca las zonas de placer en el cerebro al descubierto de un paciente adicto a la morfina. El vínculo entre ambas tramas es Lucy, examante de Thackery y la encargada de buscar marcas de jeringuillas en sus brazos y piernas -sus centros de "placer"- que además tiene un conocimiento suficiente -por su experiencia en el prostíbulo de Ping Wu (Perry Yung)- de cómo complacer a Robertson.


Henry Robertson tiene sin embargo un grave problema cuando una explosión en los túneles del metro  causa varios heridos. Este decide ser humanitario y no cobrar a los heridos que atiende el Knick. Esto provoca un enfrentamiento entre Henry y su padre (Grainger Haines) que se opone a la inversión en el metro, o lo que es lo mismo, se opone al progreso. Un conflicto similar al de Bertie Chickering Jr. (Michael Angarano) con su progenitor, que, sin embargo acepta finalmente someter a su mujer, enferma de cáncer, a un tratamiento experimental. Antes hemos visto cómo la novia -judía- de Bertie se ganaba a su suegra contando chistes -precisamente- de judíos. Los mismos a los que Everett Gallinger (Eric Johnson) quiere esterilizar para evitar que se "reproduzcan", amparándose en la siniestra pseudociencia de la eugenesia. En la sociedad que describe The Knick hay machismo, racismo y un capitalismo salvaje que convierte a las personajes en mercancías. Los judíos que quiere eliminar Gallinger son una "carga" y la prostituta que desea Herman Barrow (Jeremy Bobb) un bien que debe comprar al chino proxeneta Ping Wu. Barrow necesita (mucho) dinero para ser feliz: para dejar a su mujer y a sus hijos, para comprar un piso de lujo y también al objeto de su amor, Junia (Rachel Korine).

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