IT: ESA PELÍCULA DE LOS AÑOS 80



El It del argentino Andy Muschietti -Mamá (2008)- es la adaptación ideal de la novela de Stephen King. No sé si es la perfecta, pero digo que es la ideal porque la traducción del texto del autor de El resplandor (1977) es, necesariamente, una película de los 80, en el sentido del canon establecido por películas como Gremlins (1984), Los Goonies (1985), Exploradores (1985), Una pandilla alucinante (1987), Jóvenes ocultos (1987) o los films de Pesadilla en Elm  Street (1984) -citados explícitamente- y sin olvidar la reciente Stranger Things, que comparte con esta a uno de sus jóvenes actores. Este nuevo It se siente como una de esas películas, igual que cuando lees la novela de King sientes que estás viendo uno de aquellos maravillosos films. Estamos, de nuevo, ante la historia de un grupo de preadolescentes enfrentados al proceso de madurez, a la incomprensión de los adultos y a un hecho sobrenatural (y terrorífico). It, Eso, es una metáfora del miedo: puede transformarse en cualquier cosa que atemorice a sus víctimas, pero sobre todo adopta la forma del siniestro payaso Pennywise -excelentemente interpretado por Bill Skarsgard-. La adaptación se toma varias libertades importantes -algunas arriesgadas, otras comprensibles, como la eliminación de la "orgía"- con respecto al texto. Lo primero, cambia la época en la que ocurre la primera parte de la historia de los 50 a los 80, algo coherente con las intenciones de la propuesta. Pero no estamos ante un mero simulacro nostálgico porque Muschietti se toma en serio a sus personajes, porque el guión se toma su tiempo para desarrollarlos y sobre todo por los actores. Los siete chavales están soberbios y son absolutamente entrañables, creando retratos humanos, creíbles, identificables y divertidos: los golpes de humor son de lo mejor de la función. Ahora bien, una decisión que considero cuestionable es la de dividir el relato original para ordenarlo cronológicamente: aquí nos cuentan la infancia de los protagonistas, a los que veremos en su madurez en una futura secuela. En la novela, las dos líneas temporales se mezclaban creando nuevos significados, potenciando escenas, y sugiriendo que cada momento tiene su eco en otro. Esto sí se respetaba en la estupenda miniserie de 1990 dirigida por Tommy Lee Wallace con Tim Curry como Pennywise. Habrá entonces que ver la secuela, por lo que la valoración no puede ser completa. Pero este It, sin embargo, triunfa trasladando fielmente muchos elementos del original: la mencionada metáfora del miedo, del abuso infantil, la oscura historia del pueblo de Derry y cómo los adultos parecen formar parte de una extraña maldición. Stephen King expandió la idea de una casa encantada a un pueblo entero. Es genial cómo el guión asimila todo esto y logra integrarlo con el desarrollo de personajes y con las escenas de terror, muy logradas aunque deudoras del James Wan de Expediente Warren (2016). It tiene un guión muy trabajado, que va cerrando todos sus planteamientos y una puesta en escena excelente, repleta de ideas visuales. Para mí, todo funciona en una de las mejores películas de género del año, que supera las fronteras del terror.

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