MIS DIRECTORES FAVORITOS: EDGAR WRIGTH


Cuando pasas de los 30 crees que ha llegado la hora de madurar, pero piensas ¡oye! todavía me queda tiempo. Cuando pisas los 40 y sigues sin encontrar tu sitio en esto que llamamos "vida", comienzas a preocuparte.

Shaun of the Dead
El director Edgar Wright, a través de su pareja fetiche Simon Pegg y Nick Frost, habla sobre eso película tras película en su todavía corta filmografía. Su trilogía del cornetto está compuesta por tres comedias infiltradas en un subgénero cinematográfico: Shaun of the dead (2004) es una de zombies; Hot Fuzz (2007) es una buddy movie; y The World´s End (2013) es -ojo spoiler- ciencia ficción en la vertiente de una invasión extraterrestre.

Hot Fuzz
En las tres, el protagonista es un sujeto inmaduro de más de 30 años, que prefiere jugar a la consola con un amigo antes que sentar cabeza con su novia. O que sigue persiguiendo la gloria perdida de la adolescencia convenciendo a sus antiguos colegas de que vale la pena cogerse el último pedo de bar en bar.

The World´s End
Pero si esa existencia patética es su condición inicial, los protagonistas de Wright -siempre encarnados por el también coguionista Simon Pegg- no madurarán tras enfrentarse a peligros fantásticos. Aquí el arco de personaje del héroe individualista no acaba con su asimilación por el grupo.

Shaun of the Dead
Todo lo contrario: la masa sin mente de zombies, los paletos de pueblo, o los robots alienígenas sin emociones son una declaración de intenciones: madurar puede ser en el fondo conformarse, asimilarse, despersonalizarse y en definitiva, dejar de soñar. Perder la individualidad como esos bares franquiciados -todos idénticos- de The World´s End.

Hot Fuzz
The World´s End
Luego está ese afortunado paréntesis en la filmografía de Wright, ese encargo llamado Scott Pilgrim contra el mundo (2010) que sería la película favorita de los personajes de la trilogía del cornetto. Una mezcla imposible de comedia romántica indie, superhéroes, anime, musica rock y kung-fu, que utiliza el lenguaje de los videojuegos, está basada en un cómic y tiene el ritmo de un trailer. Una película que parece un vistazo premonitorio al cine de palomitas del futuro y que ha sido casi completamente ignorada.

Scott Pilgrim contra el mundo
Lamentablemente, nos hemos quedado sin la que podría haber sido para Wright la película trampolín a los grandes presupuestos de Hollywood: Ant-Man, basada en un superhéroe de Marvel, será estrenada en 2015 bajo la dirección del mucho menos estimulante Peyton Reed. Las diferencias creativas tienen la culpa: Wright no ha querido asimilarse -madurar- a las exigencias creativas de Marvel Estudios cuya línea de producción exige productos eficientes, pero impersonales.

Ant-Man